5 de enero de 2012

Cuando los viejos de la calle te dicen que sonrías

Cuando era pequeña mantuve correspondencia aérea con una chica. Se llamaba A y en mi mente de niña supongo que se tornaría algo así como un ser especial, entre medias entre este mundo y cualquier otro. Después de al menos 10 años la he vuelto a encontrar, y he vuelto a creer en las personas, porque al fin y al cabo todos tenemos la barriga llena de peces o de sabanas, escondidos para los días azules.

Pero sin embargo hay días que tengo la necesidad de salirme, de olvidarme. No me gusta quejarme con público. Odio ese tipo de persona que se queja por todo, por el frio, el sol, la primavera o los unicornios. No intento justificarme, es de ser desagradecida que te quiera recordar perfecto, devorarte con anzuelos o tirarte por la borda.

Cómo reconstruir todos esos veranos. Cómo recordar todas esas noches, todas las tardes somnolientas, cuando te tumbabas en el césped y mirabas las nubes de terciopelo, las telarañas en el cielo y los pájaros, traviesos alados, en bandadas, escapando del toque de queda. Porque eran veranos en la frontera…

1 de noviembre de 2011

Manifiesto de mi Hoy



Las horas que pasamos tumbados, descubriendo nuestra forma más original, la que llevamos dentro, no fueron más que anécdotas de quinceañeros.

¿Qué es lo que hace a las personas suplicar, salvajes, cuando están en la cama, con alguien sorbiéndoles la vida por la boca? Qué es lo que nos hace sentirnos tímidos, si ya todas las verdades están en cueros.
Hace días que me siento perdida, días en los que siento que las personas más que de piel están hechas de estropajo viejo, días que he querido probarme la sangre con un estilete. Voy a intentar hacer que no me importas, en realidad es como si no existieras, voy a pensar que las estrellas fugaces son unas rameras en el cielo, que está lleno de telarañas imaginarias y que por el día llueve en verde.

Voy a hacer como si nada hubiera pasado, que simplemente tengo nostalgia de mi. Al fin y al cabo somos como pequeñas sanguijuelas que han ambiciado demasiado.

30 de agosto de 2011

Veranos de infarto (montañas peludas, paisajes porno...)


Otoño ya mismo está aquí, es plácido. Es como estar en casa después de una larga temporada, el año pasado parece ahora tan lejano, y me gusta, porque ahora estamos resucitando. Este ha sido un verano de infarto, de catarsis, noches de sabor amargo (literalmente) y lambruscos a medio terminar. Noches extrañas, con las piernas temblando, y las pieles, sobreexcitadas, frotándose, creando chispas. Noches de pupilas electrónicas y de autoestopistas sin control. Noches, en definitiva que tardaremos en olvidar, porque a punta de pistola se nos ha hecho sentir a corazón abierto.

20 de agosto de 2011

Todos quieren tocarme


Duro y mas duro - Deneuve


Cuando era pequeña deseaba con todas mis fuerzas que alguien me quisiera, a los 22 me he convertido en una gata esquiva, en una perra, que solo quiere ser pájaro, terciopelo. ¿Cuándo empezó a cansarme el amor? Y lo más importante, ¿dónde está la frontera? Porque si amaramos intensamente siempre acabaríamos volviéndonos todos locos, seguramente no lo soportaríamos.

(Cuántas noches necesito para calmarme). Porque quien se ha parado a conocer a alguien realmente, saber cómo piensa, saber cómo siente. La cuestión está en encontrar una persona lo más parecida posible a uno, o no, estratosféricamente hablando, y aplacar así la tristeza universal. Y convertirnos en seres superiores, en extraterrestres o dinosaurios, y enloquecernos con colores vivos. Y esta noche llueven nubes enteras y peces, porque nosotros lo preferimos así, y somos tan importantes, cronológicamente felices, tan rebeldes y aburridos.

¿De verdad quieres hacerlo?, me preguntaba, y yo asentía. Era de noche y él estaba en el asiento trasero del coche, preparando un trocito de cielo para mí, oscurecido, mientras yo le miraba desde el asiento delantero.
Sientes el mundo tan cerca de ti.

¿En qué momento nos alejamos de la tierra? ¿Cuándo dejamos de pertenecerle?

10 de agosto de 2011

Hoy me rompí estrepitosamente


Hay días en los que las cosas de la calle me emocionan tremendamente. Sin embargo, una señora no piensa igual y empotra el paragolpes de su coche contra mis piernas.

2 de agosto de 2011

En realidad soy una groupie

Me da asco el olor a flores, desde que D murió no lo soporto, porque él y todos nos estábamos pudriendo en aquella habitación llena de flores. Si me mandas un ramo te vomito encima, cabron. Y si me das un beso, hare lo posible para que te enamores de mi cara angelical para luego darte esquinazo. Estoy perdiendo el tiempo. El fin del mundo debe ser una isla. Esta isla.
Es todo lo que nos queda, vasos rotos y los sueños que se quedaron en la entrepierna, escondidos a propósito. Tener un cuerpo joven y caliente al otro lado de la cama.
La ciudad me asusta, me asusta la gente, porque soy triste, soy rara.

9 de noviembre de 2010

telarañas cuelgan de las piernas desnudas

Durante tanto tiempo espere que me soñaras, que ahora el cuarto se ha caído por la ventana, y mi padre, dormido o muerto, suspira en sueños. La ciudad desvalida nos esta matando con ella, pequeño patíbulo del infierno en llamas. La muerte esta tan cerca. La muerte es asco.
Mientras tanto ella se masturba con desconocidos en el sofá. Con las uñas violetas y el coño triste. Ya no recuerdo el olor de su polla. La odio y extraño a partes iguales

27 de marzo de 2010

a clockwork man and a clown

Sé que todo esto está dentro de mí, pero no lo siento. Se ha perdido en la carretera y parece que ya no vaya a volver nunca. Tengo ganas de morir, de morir de vientre, de morir de vida, de morir exclamando y asustada, pero las gaviotas disfrazadas gritan en la torre, aplauden entusiasmadas. Y la vida quiere disfrazarse de gaviota enjaulada, de pozo sin fondo

17 de febrero de 2010

i'd wear your black eyes

Esta lloviendo en negro. Las gotitas enlutadas caen sin paracaidas como pendulos ambulantes que asustan a las niñas que hay debajo, hasta que se hacen añicos contra el duro acerado.
Mientras tanto, a 3520km de distancia, a una chica con los ojos de aceituna le crecen flores en los ojos.
Vamos pequeña, me pondre tus ojos de paraguas.

30 de septiembre de 2009